Lo conforma una franja de tierra de aproximadamente 220 kilómetros de longitud que separa al Golfo de México del Océano Pacífico. Limita al norte con el Golfo de México, al este con el estado de Chiapas, al oeste con la Sierra de Oaxaca y la Sierra Madre Sur- y al sur con el Océano Pacífico.
Desde la época del conquistador Hernán Cortés, emerge la idea de la comunicación interoceánica y se desprenden una serie de ideas y acciones que han girado en torno a dicho eje, propuestas, proyectos, convenios, etc., han sido contradictorios, con sus respectivas razones o argumentos, quizás ocultando el verdadero trasfondo que involucraría o vulneraría la Seguridad Nacional o si se quiere se pondría en entredicho la Soberanía Nacional.
Al sur del estado de Oaxaca, en la región del Istmo de Tehuantepec, cerca del mar con un clima caluroso y con población prácticamente zapoteca, se escuchan los famosos sones istmeños, que ahora le dan la vuelta al mundo y están de moda gracias a la película Frida , estelarizada por Salma Hayek, y en la cual canta Lila Downs (aunque no luce todo lo grande que puede ser) y la legendaria Chávela Vargas, en voz de quien se escucha “La Llorona”, son que tiene miles de versos y que fue creado hace tantos años.
La historia de los sones del Istmo se remite, según algunos etnomusicólogos, al año de 1850: el día 3 de diciembre, para ser más exactos, fecha en la que se publicó en los periódicos El Monitor Republicano y El Siglo XIX que en una función a beneficio de la actriz y cantante María Gañate, se estrenó un jaleo andaluz de composición reciente con el nombre de “La Sandunga”.
En 1853, este popular tema sería llevado a la ciudad de Tehuantepec por Máximo Ramón Ortiz, y sería sembrado para fructificar en una serie de sones que son ahora la tradición musical de la zona. “La sandunga” es la abuelita de todos los sones del Istmo, incluyendo “La llorona”. Musicalmente, es cierto que son parecidos, no nada más en su tiempo valseado —aunque con características rítmicas propias ya que no es un vals, es un son—: también sucede esto porque el giro llamado en música “frigio” compone la armonía de todos estos sones.
Existen varias composiciones dignas de mención, tanto por su espléndida literatura como por su música cadenciosa y exquisita: “La petrona”, “La tortuga”, “Mediu xhiga” (es un son de boda que se baila durante largo rato y con unas jícaras que se van llenando de dinero: al concluir la música, lo que se haya juntado es para los novios). “La martiniana”, con letra del famoso escritor de la zona Andrés Henestrosa, además de nuevos sones como “Xquenda”.
El nombre. Los zapotecos se autodenominan binnizá (binni, gente; zá, nube: gente que proviene de las nubes). Para los mexicas, los zapotecos eran los zapotecatl, "gente que proviene de la región de Teozapotlán", o "lugar de los dioses". Los españoles les llamaron sencillamente zapotecos, como se les conoce en la actualidad. Localización. El Istmo de Tehuantepec es la parte más angosta de la República Mexicana, se localiza al sureste, en el estado de Oaxaca. Está conformado por los distritos de Juchitán y Tehuantepec y colinda, al norte, con el istmo veracruzano; al sur con el Océano Pacífico; al oeste con la Sierra Juárez y con la Sierra Madre del Sur, y al este con el estado de Chiapas. Las cinco poblaciones más importantes en el Istmo son: Juchitán, Tehuantepec, Salina Cruz, Matías Romero y Ciudad lxtepec, consideradas como ciudades.
La población zapoteca se concentra en las dos de mayor densidad: Juchitán y Tehuantepec. Son 22 los municipios del distrito de Juchitán al que pertenece la localidad de la Venta y 19 del de Tehuantepec con población zapoteca. La extensión territorial de ambos distritos es de 1 997 557 km2, de los cuales el primero ocupa 1 330 046 y el segundo 667 511 km2.Otros pueblos indígenas que también habitan en el Istmo son: huaves, zoques, mixes y chontales.
martes, 5 de octubre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
VOY A VENDER A MI HIJO...
los niños del istmo de Tehuantepec se enferman mucho, sus madres los llevan a atenderse con cuanto doctor se encuentren, los llevan a santiguar, a sobar y puede ser que no le encuentren la cura y permanezca decaído, pero no falta la vecina o la cuñada que sugiere que venda al niño, este es un ritual muy particular pero para los lugareños es la solución a tal problema.
Buscan una viuda para venderle al niño, pero ¿qué es eso de vender al niño?, en realidad no se trata de una transacción comercial mundana sino que los padres del menor se van a compadrar con la viuda, de tal forma que cuando sea el día indicado para “venderlo” todos los involucrados se citan en la iglesia, la madrina lleva un listón del color que sea y un dije que es una moneda de uno, cinco o diez pesos, frente al altar ella, la madrina viuda, le pedirá al santo que cure, proteja y cuide al niño que va a comprar, le cuelga la moneda pendida del listón y moja una flor en cera derretida de una vela, misma que le unta por todo el cuerpo, mientras esto ocurre la madrina le entrega (léase vende) al santo el niño a través de la encomienda de su salud y su vida futura por medio de oraciones y es tanta la fe en este rito que el niño queda curado.
Buscan una viuda para venderle al niño, pero ¿qué es eso de vender al niño?, en realidad no se trata de una transacción comercial mundana sino que los padres del menor se van a compadrar con la viuda, de tal forma que cuando sea el día indicado para “venderlo” todos los involucrados se citan en la iglesia, la madrina lleva un listón del color que sea y un dije que es una moneda de uno, cinco o diez pesos, frente al altar ella, la madrina viuda, le pedirá al santo que cure, proteja y cuide al niño que va a comprar, le cuelga la moneda pendida del listón y moja una flor en cera derretida de una vela, misma que le unta por todo el cuerpo, mientras esto ocurre la madrina le entrega (léase vende) al santo el niño a través de la encomienda de su salud y su vida futura por medio de oraciones y es tanta la fe en este rito que el niño queda curado.
CHIVIGÜICHA...

La región del istmo de Tehuantepec es muy reconocida por su dialecto que es el zapoteco, anteriormente hablado por la mayoría de los habitantes y que hoy en día se está perdiendo.
En zapoteco Dxíibi guidxa quiere decir susto traumático o enfermedad mental, este trauma se da cuando una persona encuentra una pareja manteniendo relaciones sexuales, el afectado tiene una sensación de vergüenza, miedo o pánico. Esta persona por temor a las críticas sociales en el pueblo guarda silencio y no dice lo que vio, pero su cuerpo sufre cambios tales como decoloración de la piel, adelgazan y les da mucho sueño.
Al pasar del tiempo los vecinos preguntan si está enfermo por los síntomas que presenta y emiten el veredicto de que es Dxíibi guidxa. Una forma de combatir o de sanar esta padecimiento consiste en invitar a los vecinos al rito denominado “GRITAR Dxíibi guidxa”, en él se sube al enfermo en un BURRO pero al sentido contrario y por las principales calles los invitados gritan: Juan tiene Dxíibi guidxa y todos ¿de quién? y la persona enferma tiene que decir como los vio, que estaban haciendo, quiénes eran y todo lo sucedido, posteriormente es llevada hasta el río o laguna y al llegar ahí bajan al enfermo y abraza árboles verdes como lo es el sauce, la ceiba, plátano o papaya, posteriormente le vuelven a preguntar ¿qué es lo que sucedió? y con ramos de hojas verdes le pegan como señal de regaño o insulto, luego es enterrada en la arena todo su cuerpo y se le unta alcohol o mezcal en la cara para purificar y sacar las malas vibras.
Al pasar los días los árboles abrazados se van secando poco a poco y eso significa que le fue salvada la vida a la persona.
LA MUERTE EN OAXACA

La muerte en Oaxaca
La muerte como todos sabemos es un acto muy desagradable ya que siempre el referente personal es la pérdida de un familiar o un ser querido que emprende su partida. En el estado de Oaxaca es muy marcado este acto pero en especial en la región del Istmo de Tehuantepec ya que cuenta una extensa gama de costumbres y tradiciones y la muerte es una de ellas.
Todo comienza con la etapa de duelo, que es cuando la persona acaba de fallecer y es colocado en un petate de palma frente al altar o frente a una mesa donde se colocan santos o imágenes sagradas, también flores y veladoras, las dolientes o familiares, realizan ofrendas como rezos, cantos y velar el cuerpo para realizar plegarias a Dios por el alma del fallecido. Después de dos horas el cuerpo es colocado en su ataúd o féretro con el que será sepultado, y se coloca una cruz de arena, maíz o flores como señal o representación del cuerpo del fallecido, misma que será levantada a los 40 días después de la muerte.
Los familiares visten de negro (luto) ya que este color representa dolor, tristeza, duelo o depresión, dicho atuendo lo portaran un año dependiendo del aprecio hacia la persona fallecida.
Los familiares se preparan para la noche de duelo donde se realizan rezos y plegarias, preparan tamales, pan y café para las personas que llegarán a visitar a los dolientes, los vecinos y amigos llevan flores y velas como ofrenda al muerto.
Al siguiente día se invita a los vecinos para que los acompañen al sepelio mismo que se lleva acabo de acuerdo a la hora que la persona murió. Después del sepelio, al siguiente día comienzan los rezos durante 9 noches que se conoce como novenario, este acto es una ofrenda al fallecido durante este periodo se elaboran tamales, pan y café para las personas que lleguen a dejar su cooperación conocida como limosna para los deudos más cercanos. Al siguiente día invitan a los vecinos para llevar las flores y velas a la iglesia y posteriormente al panteón.
Durante 1 año los familiares no visten de otro color, no escuchan música, no van a las fiestas, no bailan, etc. Cuando se acerca la fecha de los 40 días comienzan los rezos otra vez y el día que el fallecido cumple 40 días se realiza una misa para pedir por el descanso de su alma donde son acompañados por una banda musical y posteriormente se realiza otro rezo en la noche en casa del difunto y al día siguiente se recoge la cruz de arena o flores y se le llevan a la tumba simulando que es su cuerpo el que se lleva al panteón donde por fin descansaran en paz.
Después de estos dos eventos los familiares comienzan a vestir de otro color como gris, azul, negro y blanco como señal que el fallecido ya cumplió 40 días de su fallecimiento. Y al pasar de los meses se recuerda el difunto visitando su tumba, hasta cumplir su primer aniversario luctuoso que de igual forma se realiza una misa y en la noche el velorio y al siguiente día llevar las flores a la iglesia y al panteón y es ahí cuando las personas dejan de vestir de negro y a partir de ese día como que la muerte del familiar es superada o resignada.
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